En México, 18% de la electricidad que se produce, casi 47,000 gigawatts hora durante un año, es destinado a la iluminación, lo que refleja un exceso a nivel nacional -puesto que la media mundial es de un máximo de 15%- e impone la necesidad de intensificar los planes de sustitución de focos y aplicación de normas de eficiencia energética. El consumo desmedido en iluminación, explicó el director de Operaciones de Normalización y Certificación Electrónica (NCE), Juan Pablo Nava, se debe al uso generalizado de focos incandescentes de 100, 75 y 60 watts, principalmente. “Los estudios del caso refieren que la transición hacia nuevas tecnologías ha demorado en iluminación, situación que el gobierno lleva varios años tratando de combatir con el apoyo de organizaciones como NCE; probamos y certificamos productos de mayor calidad que cumplan con los requisitos energéticos y ambientales que se requieren hoy en día”, dijo el Director de esta asociación civil.